¡Prepara tu espíritu aventurero! Hoy nos adentraremos en un lugar donde la naturaleza guarda secretos, un rincón encantado que parece sacado de un cuento de hadas: el Bosque de los Duendes.
Desde el primer paso, sentirás la magia en el aire. El sol se filtra suavemente entre las copas de los árboles, creando manchas de luz que bailan sobre el camino cubierto de musgo. Cada árbol, con sus ramas torcidas y sus raíces que se extienden como si fueran manos, parece tener su propia personalidad. El sonido del viento entre las hojas suena como susurros de los antiguos guardianes del bosque.
Mientras caminamos, nuestros ojos estarán atentos. ¿Podrás ver las pequeñas puertas talladas en los troncos, del tamaño justo para un duende? ¿O quizás las pequeñas casas construidas con ramas y hojas, perfectamente escondidas entre los helechos? El bosque está lleno de estas sorpresas. No te asombres si encuentras un diminuto puente sobre un riachuelo, o una pequeña escalera de caracol que sube a un árbol.